La Magia de los Cuatro Elementos • Del Jardín del Unicornio • Naturaleza y Bodegones • Retratos • Batik • Abstractos y Más...


Exposición en El Club de Ejecutivos

Cali, Colombia

6 de octubre de 2005

Susurros (2005) 120 x 90 cm, al óleo

Dicen, quienes aún lo recuerdan, que un día el Creador tomó de los puntos cardinales los cuatro elementos; del Sur el agua dadora de vida, del Norte el aire renovador, del Este el fuego que ilumina y del Oeste la tierra que acuna la vida y la muerte.  Pero, no hubo de detenerse ahí, su infinita sabiduría lo condujo a combinar los cuatro ingredientes sagrados y de esta mágica receta nacieron todas las cosas que existen y que han de existir.  Pero el Hacedor quiso crear además, una especie que tuviera conciencia de sí misma, entonces conmovido con su nueva empresa, tomó barro y lo moldeó con manos de artista.  Luego, con la precisión de un alquimista, dejó caer gota a gota la dosis de agua perfecta, soplo a soplo el aire suficiente, llama a llama el fuego interior y grano a grano la tierra necesaria para contener el misterio de la transmutación.  Los fluidos se mezclaron, la materia se asentó y el aire cabalgó por el barro con forma de hombre.  Fue en ese momento que surgió el Espíritu Humano, obra del Creador, producto de la aleación de los cuatro elementos.

Mucho tiempo ha pasado desde ese mágico acontecimiento, la civilización, con pasos de dragón de Indonesia, ha enterrado estos orígenes en ficciones infantiles.  El Espíritu Humano duerme el sueño de la doncella y los hombres buscamos sin descanso un camino que nos ayude a encontrar el centro.

Ana María Jaramillo, en un profundo viaje interior, ha querido perseguir el camino hacia la gruta donde yace el espíritu.  Por eso explora con sus pinturas cada uno de los elementos que dio vida a la quinta esencia del hombre.

Esta exposición, más que una muestra de obras de arte, es una búsqueda de los orígenes, una manera de encontrar la armonía interior, la única capaz de hacernos Creadores.

                                                                                                    Marcela Salazar J., 2005